FELIZ AÑO NUEVO

Y avancemos (como sea) hacia las versiones originales subtituladas


Por cierto, esta es la entrada número 100 de EL ZOQUETE. Muchas de ellas hubieran sido imposibles de escribir bajo la ley Sinde. Si no hubiera sido por esos amigos que me dejaron "compartir" la música e imágenes que habían escuchado y visto por ahí, yo no conocería ni un 10% de lo que os he podido traer por aquí hasta hoy. En fin, que aquí hay mucha más miga que el simple concepto de "pirateo". Ya hablaremos otro día del tema.

LA FRASE



La he recibido por correo de un amigo. Me ha encantado:


"En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para qué sirven"


(Draucio Varella, oncólogo brasileño)

COMPETENCIAS Y COMPETICIONES




A veces pienso que son tantos los temas a los que hay que prestar atención cada día que la verdadera realidad se me escapa. Últimamente, creo que mi principal fuente de información son los vecinos del barrio, que se sientan a fumarse un cigarrito en el exterior de mi oficina (y de paso me martirizan con ese aroma que tanto echo de menos). Por ellos me enteré del resultado del último partido del siglo; de que uno de sus colegas se había encontrado a su novia con otro y, lo que en aquellos momentos les llevaba los demonios: ¡que a España y Portugal les habían negado el Mundial de Fútbol! No podían entender que les hicieran tal putada a los actuales campeones del mundo y que el premio se lo hubieran llevado unos mindundis de eso de darle al cuero con el pie.

Para ellos no había dramas con medidas urgentes para seguir alimentando a los mercados financieros. Wikileaks les sonaría algo así como el siguiente personaje que se iba a presentar a Eurovisión. Y la caída en picado de la Bolsa, un cuento para asustar a niños de teta. La gran hecatombe, el Apocalipsis, la madre de todos los horrores era que no nos habían concedido el chollo de organizar un mundial, de nuevo con fondos (y pérdidas) públicos y ganancias privadas.

Me dieron unas ganas enormes de salir y darles en los morros con un ejemplar de las Obras Completas del mayor filósofo que ha dado esta bisagra entre dos siglos y dos milenios: D. Homer Jay Simpson.

¿Qué les habría dicho esta mente preclara a esos comités ibéricos que han inflado a esos inspectores a base de gambas, bacalao, guijuelo y Viña Salceda? ¿Cómo les habría evitado tal derroche de dinero y energías invertidas en lo que finalmente fue imposible? Pues muy sencillo, aplicando la primera regla del simpsonismo moderno:

"Intentarlo es el primer paso hacia el fracaso"

¿Pero a quién se le ocurre pelear contra el dinero y el poder del petróleo ruso, qatarí obrasileño? Sólo a un imbécil. Y mucho menos contraponiendo chorradas tan vanas como -yo que sé- buenos estadios, estupendas redes de transporte, escasa violencia, magnífico clima o talento.

Al hilo de esto, leed este enlace. Y no sólo el artículo en sí; animaos a entrar a alguno de los enlaces que propone, por ejemplo, disfrutad de las píldoras de Eduardo Galeano.


VIDEO: THE FALSE FRIENDS

Ya los trajimos por aquí en el verano de 2009. Van a editar su nuevo trabajo y ya han colgado un primer adelanto. Unos chicos que caen en gracia fácilmente o, al menos, no molestan




ESTIMADOS PEONES PRESCINDIBLES






Porque eso somos, queridos. Piezas completamente sacrificables del tablero. Solo importan nuestras espaldas para cargar con el peso de la basura y con nuestras enormes tragaderas que todo lo engullen, empezando por el orgullo.

Me diréis que ya vale, que ya huele tanto pesimismo o tanta mala leche. Pero es lo que hay, esto no da para más. Bueno, sí, aún queda un poco de jugo que exprimirnos, porque como el pajarillo, ni podemos estar tan libres que volemos ni el sistema nos puede tener tan oprimidos que nos aplaste.

Un par de amigos del blog ya han visto INSIDE JOB. El documental sobre la gran estafa global de la que hemos sido objeto en estos últimos años. Yo apenas he podido ver el trailer oficial y leer varias reseñas publicadas en periódicos y (benditos) blogs. Y lo que desprende lo poco que he podido catar me da miedo, mucho miedo. Por un lado nos muestra la voracidad sin límites de ese 1% que antes tenía el 85% de la riqueza mundial y ahora está llegando al 95%. Por otro me causa una profunda tristeza que el otro 99% no estemos reaccionando de ninguna manera ante tal injusticia. Me retracto, sí que reaccionaremos: para lanzarnos sobre los despojos de lo que nos quieran dejar después de su banquete.


Nunca aprenderemos y ése es el mensaje de INSIDE JOB. Nos pisotearán, nos exprimirán y nos humillarán. Y no pasará nada. Les reiremos las gracias y pensaremos: "coño, que listos son, qué bien se lo montan". Tic, tac; tic, tac. Ya les falta menos para hacerse con el 96%.

Si después de ver este documental seguimos mirándonos la pelusilla del ombligo pensando que aún es de nuestra propiedad, es que somos más tontos que mandados hacer de encargo.



Aún no está disponible ni en español ni subtitulado. En cuanto esté lo vuelvo a subir. Pero sirve para haceros una idea.

Edito: después de colgar esta entrada, veo que uno de los que sí han visto este documental (nuestro David Garrido) ha incluido este enlace en su Facebook. Ya era hora. Algo se está moviendo por ahí fuera.

¿Y SI PENSAMOS UN RATITO?



En momentos de zozobra como los actuales, en los que dudamos a qué agarrarnos; ante la ansiedad que nos produce el desvanecimiento de un sistema en el que creíamos y sobre el cual habíamos basado nuestro presente y confiado nuestro futuro; cuando se ciernen amenazas reales y tangibles a cargo del apetito voraz de los "mercados"; es ahora cuando nos toca parar y pensar.

¿Por qué no? Propongamos un debate en el que se expongan ideas nuevas. Dejémonos del copiapega banal e insulso de unos políticos que ya no nos lideran ni nos ofrecen una luz en el túnel. Seamos atrevidos y miremos un poco más allá del humo del rifirafe "tomatero" en el que se enzarzan personas mediocres y pagadas de sí mismas. Seamos -como hace 3 décadas- utópicos, idealistas. Total, la realidad es deprimente y las promesas, vacías.

Gracias a la Red, hoy tenemos acceso a propuestas que nunca aparecerán en los telediarios de uno u otro bando mediático. Veamos qué tienen que contarnos gente como Carlos Taibo. Podrás estar más o menos de acuerdo. Podrás pasar esta página y seguir con la vida tal como te la has planteado. Pero, al menos, te propongo:

¿Y si pensamos un ratito antes del próximo partido (valium) del siglo?



Hala, ahora, cada uno a por su bufanda y banderita, que el lunes comienza el espectáculo. Ya me contaréis cómo han quedado.

UNA PELÍCULA DE MIEDO

¿Que se te ha averiado el coche? Pasa, pasa, querido...


Lo que se puede aprender de una simple avería en el coche:

  1. Antes se decía que todos éramos médicos o abogados porque, ante un problema físico o jurídico, cada uno daba su diagnóstico o solución. Sin el más mínimo pudor. Bueno, pues a esto hay que añadir que todos somos mecánicos. Si se produce una avería en tu coche habrá tantas causas como personas consultadas. Y nadie acertará, y aquí incluyo al que cobra como mecánico profesional (esos sí, una vez identificada la avería, con todos sus santísimos, te espetará :"¡Ya ves, lo que yo te dije!"). Los demás, aunque ignoren donde queda la bomba de inyección o como funciona la distribución, opinarán con valentía y arrojo ya que si fallan no pasa nada y además es gratis. Curiosamente, algunos de estos buenos opinantes, ni conducen.
  2. La desgracia de uno es la alegría para muchos. Mecánicos, buscadores de repuestos, comerciales, tasadores y toda una pléyade de nuevos amigos se frotarán las manos y afilarán sus colmillos. Tú eres la víctima que, por ser ignorante e incauta, no tiene ningún derecho a protestar.
  3. A nadie le importa un pito tu problema. Te ven llegar con muletas, con hijos a los que hay que llevar al colegio y a las extraescolares, con que tu mujer necesita el coche para ir a trabajar, con citas pendientes en el Hospital: el coche "de cortesía" siempre lo tiene otro, o lo devuelven roto o se lo acaban de llevar. Para ti, una p... como una olla. Aunque pagues a 60 Euros la hora.
  4. La solución para tu avería siempre es la más cara si quieres rapidez y eficiencia. Para cualquier otra alternativa más asequible (e incluso razonable), hay que esperar bien apoyadito en las muletas y ya veremos.
  5. España no puede funcionar bien. Es imposible. Existe en nuestras entrañas un impulso irrefrenable por conseguir el beneficio y la satisfacción inmediatos. El medio y el largo plazo son una quimera. Nuestros padres siempre nos comentaban que había que perder 4 para ganar 5 más adelante. Ya no. El único que pierde es el cliente. La cartera del incauto tiene que adelgazar desde el momento que cruzas la puerta. La fidelización del cliente es una falacia. Hay que chuparle las entrañas y desecarlo. El negocio ya no se entiende como una carrera de fondo, sino como una repetición frenética de "sprints". Y así no se puede progresar.
  6. Hay quien no entiende que las redes sociales no son sólo Twitter o Facebook, sino algo mucho más viejo y sencillo. Si alguien sale echando pestes de un establecimiento quizás tenga conocidos, familiares, amigos y hasta un puñetero blog.
  7. Al final, la amistad y la familia son las únicas que solucionan tus problemas. Cuidad con mucho cariño a las vuestras porque, fuera de ellas, sólo hay un desierto (y más trampas que en una película de chinos).
¿CREÍAS QUE ERAS TÚ SOLO, INGÉNUO?

Vídeo en el que Javier Ojeda cuenta una historia que a mí también me pasó. Yo era uno de esos creía que era el único poseedor del disco de Smitheerens. Hasta que un día pincharon "In a Lonely Place" en un bar de Zaragoza y la empezamos a cantar más de la mitad de los que allí estábamos. Debajo, la original, con los coros de Suzanne Vega. Otra canción que está en esa famosa selección personal y que lleva 25 años poniéndome los pelos como escarpias.


ABERRACIÓN



Un “cover” o una versión es, sobre todo, un homenaje. Parte de una admiración hacia la chispa genial del original y termina en un respeto por la esencia de esa obra. Quizás sea también una manifestación de falta de originalidad, o una pulsión egocéntrica de algún artista por dejar su huella sobre la base de un clásico, pero nos quedamos con la primera intención.

Caso aparte son los AMIGOS DE que reciben el encargo de su discográfica para que perpetren versiones de otra figura de la compañía. Aquí se establecen unos abrazos artísticos de buen rollo y una pasta a repartir. Si hay un poco de cariño, sale alguna cosilla decente. Si, como ocurre en el último engendro alrededor de David Bowie, sólo hay pelillas por medio, que San Apapurcio nos libre del dolor y de los sarpullidos.

Y, finalmente, está el TRIBUTO, grupos que imitan hasta los pelillos del trasero de sus artistas favoritos y pagarán el colegio de los niños con el cariño que les profesan. Yo he pasado momentos estupendos con clones de Blues Brothers, AC/DC, Queen o U2. Todo mis respetos a quien se gana la vida así.

Me gustan mucho las versiones. Sobre todo las que van un poquito más allá (sin pasarse de rosca) del original. Un pequeño arreglo o el añadido (y en especial, la resta) de algún instrumento pueden ser muy interesantes. No comulgo tanto con los “remixes” o las estilizaciones. Me rechinan las versiones funkies, bachateras o sandungueras de cualquier tema, pero me imagino que si el artista o sus herederos lo han aceptado (supongo que más por una legítima excusa alimenticia que por la artística), sus razones tendrán.

Pero si no hay artista, ni posibilidad de homenaje (y sólo queda como resultado un nauseabundo mirarse la pelusillas del ombligo) nos encontramos con la ABERRACIÓN. Cuando se destroza una obra con un martillo, un spray o una voz cazallera reclamo siempre una justicia más cercana a la sharia que al sentido común. Se me dispara la imaginación cuando pienso lo que haría con estos “homenajeadores”.

Si tenéis los higadillos necesarios, entrad en este vídeo. Os advierto que puede herir vuestras susceptibilidades. Sé de alguno de vosotros que no aguantará más de 30 segundos. Estáis advertidos.




Ahora entiendo cómo hemos llegado a la situación artística actual. Los derechos de los autores y la industria audiovisual del siglo XXI están en manos de gente así.

Reflexiones que se me ocurren, a bote pronto:

  • ¿Habrá pagado los derechos correspondientes a Nirvana?
  • ¿Soñó alguna vez Kurt Cobain con esta escena y de ahí su decisión final?
  • ¿Se puede saber qué aplauden esos mentecatos cuando acaba la carnicería?
  • ¿Cómo pueden aguantar la pantomima los estupendos músicos que le acompañan?
  • ¿Este tipo no ha tenido nunca nadie que le quiera y le diga la verdad?
  • ¿Por qué a éste le dan 4 minutos en un programa de TV y a mí, por lo mismo, me echan de los karaokes?
  • ¿Cuantas cucarachas mató con ese baile espasmódico?
  • ¿Cual será el teléfono de su recauchutador?