Si deseo mantener un mínimo de salud mental
tengo que dejar, radicalmente, de leer, ver y
escuchar las noticias. No sé a vosotros, pero a mí me están generando
una mala
virgen de primera división.
Corrupciones, injusticias, arbitrariedades, crisis y
muestras
de mucho morro, me están poniendo de los nervios. Y claro, cuanto más
uso hago
de las redes sociales, más caigo por este precipicio. Prácticamente todo
lo que
me aparece en Facebook o Twitter son malas noticias a las que hay que
dar al
“compartir” o al (palabro) “retwittear”. Otra modalidad es la recepción de iniciativas por las que tengo que firmar a favor o en contra, en una
cadena cuyo desarrollo y final son más bien sospechosos.
Me da la sensación de estar rodeados o (lo que es
peor) de
formar parte de una inmensa plataforma de “indignados cibernéticos” que
nos
retroalimentamos de ira y furor, armados con nuestro teclado, no muy alejados del
cálido radiador y ajenos completamente de la realidad.
Como esto me está
dando ya un poco de yuyu, voy a iniciar una primera fase de suicidio
informativo. Éste consistirá en no conectarme ni a
Facebook ni a Twitter hasta el próximo lunes. Paralelamente, durante el
mismo
periodo, no haré uso de los periódicos ni de los telediarios.
Aprovecharé esos
instantes que, aunque no eran muy extensos, sí me llevaban un tiempo,
para hacer
otras cosillas que siempre tengo pendientes
Son solo tres días. Si el lunes, mi
sensación de
cabreo se ha apaciguado, algo habré ganado y me plantearé una segunda fase.
Os tendré al corriente del experimento. Si es que
puedo
cumplirlo, claro.
ANDREA
Estoy cabreado, pero no desilusionado. Para tirar adelante sólo necesito pequeños detalles que hacen la vida agradable y la llenan de sentido. No son muchos, pero suficientes. Por ejemplo ver como Andrea es capaz de hacer una bella versión de DEVOLVERTE del gran Jero Romero (ex-Sunday Drivers). Y lo más bonito, cantarla a través de nuestras calles, con toda la naturalidad del mundo. Gracias, Andrea, por estos detalles que nos hacen tirar para adelante. Y gracias por ofrecerme otro ejemplo con el que tumbar por el suelo todos los prejuicios hacia los jóvenes.
Mi mujer aún no ha leído esta
carta pero, en cuanto lo haga, verá cómo alguien ha plasmado perfectamente sus sentimientos. La pobre, cada
vez que oye esa frasecita, se le suben los demonios. Considera esa afirmación
insultante desde cualquier punto de vista. Siempre ha considerado que si algo
ha existido estos últimos años ha sido una multitud de personas que sólo pretendían disfrutar un poco de la vida. En este periodo, todos hemos
rozado con la punta de los dedos lo que parecía que iba a ser un goce eterno de
las oportunidades de un paraiso de bienestar. Habíamos dado ese pasito más, superando
la sufrida vida de nuestros padres. En su juventud, jamás disfrutaron de
vacaciones, ni de regalos de Navidad ni de sábados de fiesta. Parecía casi
lógico y obligatorio que avanzáramos ese milímetro de progreso y que dejáramos
el camino más despejado para nuestros hijos.
Pero por culpa de la avaricia de unos pocos, de los de
siempre, de ese 1% insaciable que controla el 99% de los recursos y de las
riquezas, el abismo se ha abierto a nuestros pies. Y para tapar esa inmensa
zanja, nos dicen que tenemos que apoquinar hasta la última gota de nuestra
sangre.
No hemos sido culpables de ninguna crisis. No nos hemos
vuelto locos voluntariamente. No hemos destrozado ningún sistema. Y no hemos
vivido por encima de nuestras posibilidades, c... Ya vale de esa milonga que nos culpabiliza. Fuimos humanos, simplemente. Intuímos una pequeña luz que quisios
disfrutar. Pero ahora sólo nos queda el dolor, después del portazo que nos han
soltado los de siempre en todos los morros.
Los de siempre, que se creen invencibles, inmortales.
Ilusos... también a ellos les espera la Única que nos igualará al 100%.
PARADE
Si este señor, con esa pinta de funcionario de Agricultura con
10 trienios, es capaz de llegar a todos los escenarios “indies” de España,
yo (con 8 para cumplir) quizás retome las clases de guitarra. Aún queda futuro más allá de la máquina
de fichar.
Tal como señalaba hoy Toni Garrido en sus geniales "Asuntos propios", hemos pasado de considerar el "mileurismo" como la resignación de un asalariado, a sentirlo como una aspiración prácticamente quimérica. Con un salario mínimo casi tres veces menor que el de un francés, tenemos que soportar recorte tras hachazo, sin la más mínima protesta. Paralelamente, cada español sufrimos un fraude fiscal de 820 euros. Si este fraude se combatiera con eficacia, desaparecería por completo el déficit tan brutal que padecemos. Y nos sobraría otro tanto para chuches y sandwiches de nocilla.
Y si seguimos la paradoja por el hilo que desteje, hay muchos españoles que trabajan todo un mes para cobrar 820 euros, que irán a parar al bolsillo de sus compatriotas defraudadores. El diezmo: un mes para el "señoritu".
A la vez asistimos a juicios por corrupción, cohecho, aprovechamiento ilícito del dinero público... Hoy he oido una pregunta muy curiosa en el juicio a Matas: si alguien recibe un dinero público por un trabajo que no ha realizado, ¿por qué tendría que devolverlo a los ciudadanos? La culpa deberá ser de quien lo ha pagado, no de quien lo ha cobrado. "Mucho morro" lo llaman a esto en mi pueblo. Pero claro antes en cada pueblo había un tonto. Ahora en cada pueblo sólo hay un listo, que es el que se lo lleva crudo.
Feliz 2012, el año de la hecatombe y del apocalipsis maya. En fin, como todos los años (como el partido del siglo).
Y feliz 65 cumpleaños para este señor, que tan buenos ratos me ha hecho pasar. Os dejo con dos de mis canciones favoritas. La que NO es una versión afinada de Nirvana y otra para temblar de gustirrinín, intentando llenar el vacio en el escenario de otro monstruo. Imposible.
Hoy,
20 de diciembre, se cumplen 15 años de la muerte de Carl Sagan. Considerado
como el gran divulgador científico del siglo XX, fue ante todo un escéptico, un
defensor del racionalismo y un impulsor de la educación basada en la duda y en la
experiencia.
Para muchos, fue un faro en la oscuridad; para muchos otros, un simple charlatán.
Aquí
tenéis una pequeña muestra de sus frases más famosas.
“No puedes convencer a un
creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, están
basadas en una enraizada necesidad de creer”
“El primer pecado de la
humanidad fue la fe; la primera virtud la duda”
“La ciencia es más que un
simple conjunto de conocimientos: es una manera de pensar”
“La vida es sólo un vistazo
momentáneo de las maravillas de este asombroso universo, y es triste que
tantos la estén malgastando soñando con fantasías espirituales”
“Si no podemos pensar por
nosotros mismos, si somos incapaces de cuestionar la autoridad, somos pura
masilla en manos de los que ejercen el poder. Pero si los ciudadanos
reciben una educación y forman sus propias opiniones, los que están en el
poder trabajan para nosotros. En todos los países se debería enseñar a los
niños el método científico y las razones para la existencia de una
Declaración de Derechos. Con ello se adquiere cierta decencia, humildad y
espíritu de comunidad. En este mundo poseído por demonios que habitamos en
virtud de seres humanos, quizá sea eso lo único que nos aísla de la
oscuridad que nos rodea”
Asombrosamente,
en pleno siglo XXI, el escepticismo sigue siendo un débil explorador que se
abre paso, a machetazos, a través de una jungla de prejuicios, supersticiones y
fanatismos. Pero parece ser que razón y fe son vías paralelas que nunca se van
a juntar en un punto de encuentro. No sé si será fatalismo, pero todo lo que me
rodea me impide albergar esperanzas.
Para
los racionalistas (y también, por qué no, para los fideístas), recomiendo un
programa que hace poco emitió su último episodio. Si alguien no acepta sus
conclusiones, al menos que disfrute de su técnica y sus guiones. Son magistrales.
Uno de los regalos envenenados del concepto actual de globalidad es esa convicción fatalista de que nada podemos solucionar por nosotros mismos. Tan enormes y generales son nuestros problemas que parece que la solución también deberá ser compleja e incluso ajena a nuestras posibilidades.Pero, amigos, no desfallezcáis. Pensad, ante todo, que lleváis en vuestro interior, no Abanderado, sino un regalo de la naturaleza: ¡Sois españoles, coño! Nosotros no nos acojonamos a las primeras de cambio. Nuestra imaginación y capacidad de supervivencia son un regalo divino y, combinadas con nuestra proverbial picardía y con un “pormiscojonismo” históricamente documentado, no debemos temblar por nuestro futuro.
Ante obstáculos universales, estamos acostumbrados a buscar soluciones épicas. ¿Qué no sabemos cómo adentrarnos en la selva mejicana?, pues quemamos nuestros barcos y, como no queda otra, hala, para dentro y a la jungla a masacrar aztecas.¿Qué nos sobran barcos y no sabemos cómo desarrollar una nueva Reconversión Naval?, pues nada, oye, enviamos toda nuestra flota a sucumbir en la tormenta perfecta de Trafalgar.Ejemplos, a miles en nuestra rica historia.
Lógicamente, estamos en tiempos modernos, como diría Chaplin , y ya no procede tanto belicismo y suelta de testosterona armada. Ahora “semos” europeos y, por lo tanto, más sutiles. La salida de la crisis será individual, pero a la vez masiva. Sólo necesitamos, como siempre, líderes sólidos y preclaros que nos enseñen el camino. Hernancorteses y Poncesdeleón del siglo XXI. No podemos luchar contra primas de riesgo voraces, pero podemos aliarnos con abuelas con encanto, pero también insaciables. Todo quedará en los lazos familiares. Salgamos de la crisis y busquemos nuestra salida carnal a este túnel oscuro. Sigamos el ejemplo resplandeciente de nuestro nuevo líder, el funcionario echaopalante.
Si os escasea la imaginación, os dejo un manual de instrucciones, una guía de recursos, y una foto de actuales millonarios, futuros divorciados:
Os presento un curioso gráfico. Este es el juego del Monopoly en el que estamos inmersos todos los tontochorras de la humanidad humana: un "divertimento" entre Estados y Bancos que se piden préstamos, generan deudas, gastan, ingresan, apuestan y pujan con el dinero de todos. Este curioso juego de niños es el que nos está trayendo de cabeza y generándonos tanta mala leche. Podéis disfrutarlo en toda su dimensión en esta dirección.
El caso es que, si no fuera tan crudamente cruel, sería hasta divertido: flechitas para un lado y para otro, cada una con su colorcito, su curva y su grosor. En esta dinámica jugamos todos queramos o no y es tan retorcida que, me temo, ya no depende ni siquiera de esos intangibles "mercados" (y ya no digo de los Gobiernos, pobres mentecatos). Éste es un juego de sinergias y tensiones tan desbocadas que no tiene más remedio que explotar para regenerarse. Aquí hace falta un nuevo big bang como el comer. Y hala, a tomar por saco todos; a expandirse por el Universo.
Como decía aquel boxeador noqueado, a la pregunta de si le dolía el cuerpo tras la paliza: "sólo cuando me río". No nos queda otra: partirnos de risa ante tal tomadura de pelo global, ya que el hostión va a ser terrible.
TED LEO AND THE PHARMACISTS
Os dejo con uno de esos grupos que te alegran la vida de vez en cuando. Qué mejor remedio contra el "mal del mercado" que la receta musical de un buen farmacéutico. El vídeo es gracioso y además puede servir para entrenar un poco el oído con el inglés. A disfrutar.
Aunque nunca se había ido, vuelve El Zoquete. Como podéis comprobar en el historial, su descanso coincidió con el fenómeno del 15 M. Este movimiento me fascinaba: se presentaba como esa ráfaga fresca que venía a aventar la caspa del traje del abuelo. Y aún me sigue atrayendo, a pesar de notarlo cansado, apesadumbrado y casi vencido. Al observar que prácticamente en todos los medios de comunicación se le estaba dando una cobertura y una interpretación que no me cuadraban, fui buscando las fuentes de información más cercanas. Uno a uno, fui dando tumbos por diferentes blogs y foros donde informarme de lo que estaba pasando.
El caso es que me enganché a un foro cuyo nombre me vais a permitir que no mencione. Lo frecuentaba tanto que era la única página que tenía en cuenta al encender el ordenador ( más Facebook, lo reconozco). En él coincidieron opinantes de diversa procedencia, inclinación y argumento. Pero, en su gran mayoría, contaban con algo en común: una capacidad extraordinaria de análisis y una forma de relacionar los acontecimientos muy notable. También era un lugar donde imperaba la educación y el respeto por la opinión de todo el mundo. Un vergel, vamos.
Observé, aprendí y al final (era inevitable) participé un poco. Han pasado el verano y el otoño y este foro ya no está tan activo. Quizás la dura realidad global o el desencanto de sus participantes sean los culpables de su escasa vidilla. Puede que el inicio del curso escolar los haya devuelto a sus clases o cátedras. Quizás hayan vuelto a sus blogs o Zoquetes particulares. La cuestión es que noto que todo está más marchito en aquel jardín.
Nada se iba a solucionar en aquel foro. El rodillo de los insaciables mercados iba a pasar de igual manera por los parterres de flores de sus ideas. El martillo pilón de la realidad ya nos ha despertado de aquel sueño dialéctico. Pero bueno, lo hemos pasado bien. Se ha teorizado sobre otro mundo posible, que no sé si será mejor o peor, pero sí diferente. Quiero creer que aquél era uno más de los miles de foros que pudieron nacer alrededor de ese ansia de regeneración. Soy feliz con el autoengaño. Pero también sé que ahora toca otra cosa: enfrentarnos a las verdaderas reglas de juego; volvernos a sentar en ese puesto de la cadena del que no podemos escapar; volver a soñar con esa primavera de la que ya sólo nos queda el recuerdo; convencernos definitivamente que daba igual tomar la píldora roja o la azul. Porque Matrix siempre gana.
. El Zoquete es... eso: un zoco pequeño en el que cabe de todo. Desde una opinión banal, hasta una canción y una lectura, pasando por esa película que te animo a ver o a revisitar. No sé cómo habrás llegado hasta aquí, pero muchas gracias por perder ese minuto tan valioso en la Red.
Ya sé que "zoquete" es polisémico, pero por eso me gusta.